El verdadero amor es maravilloso

viernes, 27 de mayo de 2016

Love is a Many Splendored Thing. ¡Qué hermosa canción! ¿La conoces? Alfred Newman ganó un oscar por esta música en 1955.

Sí. El verdadero amor es maravilloso; es la meta última y más alta a la que podemos aspirar como personas.

Si queremos ser felices, es absolutamente necesario que nos amemos a nosotros mismos. Si quieres saber vivir es imprescindible que aprendas a amarte. Tu seguro de felicidad está en el amor que decidas darte. No vas a negartelo, ¿verdad?

Ocuparnos de nosotros mismos es una tarea sana que irradia beneficios sobre nuestra pareja. Una vez que sientas amor por ti, es lógico que puedas querer también al otro; no podrás darle a tu pareja aquello que no tengas. No sabrás transmitir lo que no posees.

¿Quieres algunas ideas concretas de como amarte? Pues te remito a mi libro Ámate y sé feliz (que ha editado Mensajero).
https://www.amazon.es/Amate-Feliz-Elena-Llanos-Lopez/dp/8427127960/ref=sr_1_2?ie=UTF8&qid=1464343540&sr=8-2&keywords=Amate+y+se+feliz

Ocuparos amorosamente de vuestra relación es una hermosa actividad que os hará ganar a los dos.

Ocuparos con ternura de vosotros os aportará una alegría y una vitalidad arroyadora.

Pero ¿qué es más importante, comenzar por amarnos a nosotros mismos o empezar por los demás? La respuesta es: debemos amarnos y amar a las otras personas al mismo tiempo, porque la satisfacción en el amor individual no puede lograrse por completo sin el desarrollo de la capacidad de amar al otro, sin humildad, coraje, disciplina.

Elige amar a los dos a la vez sustituyendo la disyuntiva « o tú o yo », por la sumatoria « tú y yo ».

Todos, absolutamente todos, poseemos la capacidad de amar, pero como todas las cualidades que tenemos, si no aprendemos a desarrollarla, no nos da los resultados que esperamos.

Nuestra capacidad de amar es como la semilla de un rosal que posee dentro de ella la capacidad de florecer, pero que si no la plantamos en la tierra adecuada, la abonamos y regamos convenientemente, puede no llegar nunca a alegrarnos con sus hermosas flores.

Nuestra gran capacidad de amar puede no florecer nunca si no la regamos a diario, puede no desarrollarse jamás si no la ejercitamos cotidianamente; e incluso puede llegar a atrofiarse.

Antes de finalizar este artículo quería señalaros algo que Walter Riso ha tratado ampliamente y es que el amor es placer, satisfacción, alegría y nunca debe caer en el sufrimiento. Os invito a que leais su obra "Ama y no sufras".

« Y lo que es verdaderamente maravilloso es que nos queramos a nosotros mismos en presencia de nuestra pareja »


Elena Llanos © 2015 - Barcelona


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