Cómo vivir bien en pareja: Las oportunidades de la crisis del desenamoramiento (Parte 2)

martes, 2 de diciembre de 2014

La segunda oportunidad que tenemos es la de enseñar al otro cómo puede dejar de idealizarnos sin caer en el menosprecio. Es bueno ser valorados por las personas que nos rodean y aún más por nuestra pareja, pero es totalmente desaconsejable pretender y fomentar la idealización.

Si descubrieras que tu pareja te idealiza, sería útil para ti, y también para la relación, que lograras sustituir idealización por valoración. Generalmente las otras personas nos idealizan si nosotros nos idealizamos y nos valoran si nosotros nos valoramos.

¡Qué daría en este momento por encontrar un artículo en el cual Meryl Streep es entrevistada por una revista española! intentaré ser fiel en mi memoria a las palabras de una de mis artistas preferidas. Lo que Meryl dice en dicho artículo es que, cuando lee en algún periódico que se refiere a ella con términos como diosa, diva o divina, inmediatamente reacciona con una llamada telefónica:

Meryl: Por favor, señor, le agradecería que dejara de escribir sobre mí con estas palabras. ¿No se ha dado cuenta de que me está haciendo daño? Si la gente me llega a ver como una diosa, ¿cree usted que podrían aceptar mis errores? Yo soy humana y, como tal, susceptible de fallos. Puede decir que soy una buena profesional, que intento hacer bien mi trabajo. Creo que con algo así me sentiré muy honrada.
Otro aspecto positivo que se desprende de esta crisis es la posibilidad de construir una relación basada en lo real, en lo que tenemos y en lo que somos.

Podemos edificar una casa partiendo del terreno que poseemos, tomando tus ladrillos y mi cemento, pero nunca construiremos un hogar con sueños dorados. Los castillos en el aire se destruyen con la misma facilidad con que se deshincha un globo.

Aceptarnos a nosotros y al otro, es una maravillosa oportunidad que tenemos todos. Aprovéchala.

Como ya te he contado, no es necesario que adoptes una actitud conformista ante tus limitaciones. Algunas de ellas puedes superarlas si trabajas para conseguirlo, pero el punto de partida debe ser el cariño y la aceptación.

¿Sabías que los cambios verdaderos tienen lugar a partir del amor, que nunca persisten desde una posición de odio? Si te odias, si no te aceptas, no puedes cambiar ni superar tus limitaciones.

Si a quien odias, cuando descubres conductas que no te agradan, es al otro, tienes bastantes probabilidades de estar cometiendo un grave error: por un lado, tu compañero nunca cambiará si te mantienes en esa actitud y, por otro, esa rabia que sientes te perjudica a ti también.

Te repito que generalmente las personas no cambiamos partiendo del desamor, aunque admito que algunas apariencias demuestra lo contrario. He conocido a varias personas que han aparentado ser distintas de lo que eran porque se han sentido presionadas desde el exterior, pero en el momento menos pensado salta la liebre.

Puedes rechazar el pecado, pero no desprecies al pecador. La rabia que experimentes hacia el otro se leerá en la expresión de tu cara, en tu mirada, en los gestos que hagas, en el tono de tu voz y en tantos signos más. Porque las personas somos, lo queramos o no, libros abiertos.

Elena Llanos © 2015 - Barcelona


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