Amar es ser responsable

martes, 30 de septiembre de 2014

Ser responsable de alguien significa responder a las necesidades de esa persona. Los padres son responsables de sus hijos porque responden, porque atienden día a día las necesidades de sus pequeños.

Si tú eres responsable de tí, gozarás cuidándote y atendiendo a tus necesidades y si también te sientes responsable de vuestra relación, te gustará satisfacer las necesidades de tu compañero, además de las tuyas propias. Cuando el otro precise ser atendido, lo harás con gusto y cariño, sin que ello signifique, ni mucho menos, desatenderte a tí.

No te olvides nunca de esto: regalarle al otro lo que precisa es darle aquello que ha pedido él y no lo que tú piensas que necesita. Recuerda que tú no eres ni su mamá ni su papá y que , si persistes en una actitud desvalorizadora pensando cosas así: “él no sabe qué le conviene”, “ella es muy infantil, yo sé cuáles son sus necesidades….”, en el fondo estás aumentando la incomunicación entre ambos y la desarmonía de la pareja.

Si quieres ser responsable de la relación, es preciso que conozcas profundamente las tres unidades implicadas: tú, el otro y la relación entre ambos.

Te sugiero que dialogues con tu pareja y que juntos respondáis a algunas preguntas que pueden ayudaros a conocer un poco más vuestra relación. Podéis contestarlas primero por separado, para luego poder comparar las respuestas:

¿Precisamos más tiempo en común para que la relación sea más armoniosa o por el contrario necesitamos más tiempo individualizado?
Nuestro espacio común nosotros, ¿es demasiado grande o excesivamente pequeño? ¿Nos satisface a los dos que sea así?
¿Sería importante que cambiáramos la calidad del tiempo compartido?
¿Tendríamos que divertirnos más cuando estamos juntos?
¿Nos faltan o nos sobran las palabras?
¿Tenemos que aprender a compartir tareas?
Nuestra vida cotidiana, ¿precisa estímulos nuevos o por el contrario tendríamos que ampliar los hábitos repetitivos?

Si vuestras respuestas coinciden, es cuestión de que toméis algunas decisiones compartidas que os lleven a amaros más intensamente.

Si vuestras respuestas son distintas, este hecho quiere decir que necesitáis dialogar hasta llegar a poneros de acuerdo.

Elena Llanos © 2015 - Barcelona


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