Los problemas tambien nos ayudan a crecer

martes, 15 de octubre de 2013

A todos nos gusta evitar enfrentarnos a problemas tales como discusiones o desavenencias, sin embargo, aprender a solucionar estas situaciones de la manera adecuada, es siempre una oportunidad para aprender a crecer como personas.

Para resolver lo problemas con inteligencia, es imprescindible aceptar que, en la mayoría de las ocasiones, no tenemos ni culpa ni razón. Seguramente nos encontramos a medio camino; es decir, tenemos un poco de razón y somos responsables de algunos fallos. Una vez integrada esta premisa, podemos preguntarnos: ¿Qué debemos hacer para resolver eficazmente las diferencias que aparecen en la relación? Te enumero en plan telegrama algunas conductas que facilitan el arreglo justo y equilibrado de las situaciones dolorosas.

Si nos sentimos heridos por el comportamiento del otro, lo que podemos hacer es:

  • Dar un valor real al hecho ocurrido.
  • Frenar y controlar nuestros impulsos de atacar.
  • Dejar de juzgar la conducta del otro. Utilizar nuestra capacidad de comprensión.
  • Aceptar nuestra parte de responsabilidad. ¿He invitado al otro a dañarme?, ¿cómo?, ¿qué he hecho yo de incorrecto?, ¿qué porcentaje de responsabilidad me corresponde a mí?
  • Encontrar el momento favorable para dialogar: - Creo que mi error fue… - ¿En qué piensas que te has equivocado tú?
  • Pedir al otro un cambio de conducta haciéndolo con gran respeto.
  • Cambiar nuestra actitud frente al hecho doloroso. Tomar una decisión que nos haga sentir bien.
Me gustaría enfatizar una idea básica: Siempre que queramos avanzar y resolver sanamente una desavenencia es importante que nos demos cuenta que nosotros también nos hemos equivocado en algo.

Elena Llanos © 2015 - Barcelona


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