La pareja interdependiente

martes, 3 de enero de 2012

Los dos somos personas completas: “yo soy yo” y “tú eres tú” y ademas juntos somos nosotros. Los dos tenemos nuestra propia identidad y somos responsables de nuestra vida y, además, hemos sabido crear un espacio común, una nueva entidad llamada nosotros.

1 +  1 =  1 +  1   +    1
YO TU   TU YO   NOSOTROS

Ese espacio llamado nosotros está formado por tres pilares: nuestra pasión, nuestra intimidad y nuestro compromiso.

Nos hemos comprometido en la hermosa tarea de vivir juntos y de permanecer juntos, ambos estamos dispuestos a que nuestra unión sea duradera y para ello solucionaremos las dificultades que aparezcan.

Constantemente invertimos energía en ponernos de acuerdo, y hemos comprobado que recogemos, al hacerlo, los maravillosos frutos del amor.

Nos hemos puesto de acuerdo en vivir en esta casa. Nuestra casa es la que tú querías y la que yo quería, y por eso es nuestra. Sabemos tomar decisiones compartidas en todo aquello que nos incumbe a los dos y desde luego que las tomamos. Tú expones tus criterios, yo los míos y entonces elegimos lo más adecuado para nosotros.

Yo sugiero pintar la casa primero y tú propones cambiar antes la moqueta del despacho. ¿Cuál es tu razón? Escucho tus argumentos y tú atiendes los míos. El razonamiento más lógico y coherente se impone sin imposiciones y en este caso es el tuyo. No ganas ni tú ni yo, prevalece la mejor idea para nosotros. Ganamos los dos.

Cuando tomamos decisiones compartidas nuestro principal objetivo es obtener el máximo beneficio para nuestra pareja y para todo lo nuestro.

Los hijos que tenemos son nuestros, tú pusiste el esperma, el óvulo lo puse yo. Empezamos el trabajo juntos y ya desde entonces nos comprometimos a no abandonarlo a medio camino. Y nos seguimos poniendo de acuerdo: ¿cómo lo educamos?, ¿quién se responsabiliza, de qué y por qué?, ¿lo llevamos a la guardería o no?...

Hemos decidido que la sexualidad pertenezca al terreno del nosotros y por eso es nuestra sexualidad. Participamos muy activamente en todo aquello que escogemos para nosotros.

Yo soy capaz de vivir sin ti pero deseo vivir y compartir mi vida contigo. Dependo de ti en parte. Tengo una necesidad de ti que puedo controlar, porque te amo. Decido amarte y por ese motivo mi amor por ti es más una elección que una necesidad. Tomo mis propias decisiones en aquellas áreas que he decidido que sean solamente mías, como mi trabajo, la gimnasia, el cuidado diario de mi mente y mi cuerpo, mi desarrollo intelectual, la cocina, la guitarra y…, y tú tomas las tuyas. Y continuamos siendo nosotros.

Elena Llanos © 2015 - Barcelona


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