Un ejemplo concreto de como puedes quererte

martes, 3 de junio de 2008

Me hace mucha ilusión ponerme a escribir para mí y para vosotros en esta página. Quiero darme y daros mucha positividad a traves de ella. Escribiré mensajes llenos de cariño destinados a aumentar nuestra energía.

Quiero compartir con vosotros algunos de mis secretos que frecuentemente utilizo para quererme y para sentirme bien. Quiero seguir aprendiendo a compartir y aquí y en este momento web tengo una gran oportunidad. Quiero daros algunas de mis autoafirmaciones y contaros como las utilizo. Con tu permiso paso a mostrarte dos autoafirmaciones que voy a tener presentes durante todo el día:

  1. Me miro, me sonrío, me hablo y me trato con cariño.
  2. Miro, sonrío, hablo y trato a todas las personas con cariño.
Me gustan, ¿y a ti? Me levanto y busco el espejo más cercano; me miro y me sonrío. Me digo para mis adentros: “Hola preciosa. Eres muy bonita. Te quiero.” También podría haberlo pronunciado en voz alta pero hoy he elegido la intimidad de la palabra sin sonido de mi pensamiento.

Regreso a mi despacho y comodamente sentada cierro los ojos y sonrío. Me sonrío por dentro. ¿Sabes lo que quiero decir con eso de sonreir para dentro? Cierra los ojos. Pruébalo. Sonríe. Sonríete.

Imaginad que en vuestro interior hay un ser, pequeño, tierno y delicado al que sonríes con satisfacción. Le encanta que le sonrías. Solamente manten dibujada esta sonrisa durante un tiempecito. El tiempo que quieras.

Con tu sonrisa te estás diciendo ” Te quiero”. Puedes decírtelo también con las palabras silenciosas de tu pensamiento. Puedes escuchar cómo suena ese “Te quiero” dirigido a tí. Susúrratelo al oido como si fueras tu mejor amante. Eres la persona que más te amas y has decidido decírtelo varias veces a lo largo de este día. ¡De veras que es maravilloso!

Hoy voy a repetirme estas palabras junto a muchas otras tambien cargadas de ternura. Voy a mirarme y a sonreirme en muchos momentos del día y me voy a sentir estupendamente bien. Es más, ya me estoy sintiendo así ahora.

Puedes repetir esta experiencia allí donde estés. En cualquier lugar puedes cerrar los ojos unos instantes y sonreirte. Seguro que sabes elegir el lugar adecuado. Ante cualquier espejo, o en el lugar adecuado que tu elijas, puedes mirarte, sonreírte y pensar cosas preciosas como esta:

Hoy va a ser un día maravilloso, cariño. Te lo prometo.
No se cómo va a ocurrir pero así será.
Te lo aseguro.
Voy a estar a tu lado.
Te garantizo mi sonrisa. La tengo para tí.
Te voy a acompañar, a distraer, a apoyar y a apreciar en lo que vales.
¿Quieres algo más? Pídemelo.
Eres un tesoro maravilloso. Eres mi tesoro.
¡Que suerte tengo de estar contigo y para tí!

Te quiero. Elena.

Elena Llanos © 2015 - Barcelona


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